El voto electrónico permitirá definir Presidente en una hora y media

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Para las próximas elecciones se tienen que imprimir, sí o sí, 45 millones de votos».

No fue fácil doblar la papeleta de la última elección de concejales en Arica. Casi para expertos en origami. La cédula incluía 73 postulantes y midió 51 x 45 centímetros. Siete dobleces se necesitó antes de depositar el voto en la urna.

Claudio Quiroz es director ejecutivo de Gouvernance y representante de Smartmatic en Chile, firma que promueve el voto electrónico.

Quiroz, quien ha estado en conversaciones con autoridades para instalar esta plataforma, dice tener la solución para facilitar el sufragio y también para aplacar otros, como el de la abstención. «La votación en una máquina dura 15 segundos. En un voto tradicional dura 2 minutos. La rapidez favorece votar.

Es mucho más cercano», asegura.

—¿Se puede confiar en un voto electrónico en un país donde se hackeó la tarjeta bip!?

—Este es un sistema que tiene doble encriptación. Una encriptación ya es difícil, dos encriptaciones es sumamente complicado. Este sistema se implementó en uno de los países más cuestionados del mundo, que es Venezuela. Jimmy Carter con su fundación dijo que ese ha sido el voto más trasparente del mundo. Lo estaba mirando todo el mundo y no lo podían alterar.

—Hacer la rayita en el voto, entintarse el dedo y hasta escribir obscenidades en el voto siempre ha sido parte de la «fiesta de la democracia». ¿El voto electrónico es aguafiestas?

—De la máquina sale un comprobante de la votación. Si tú quieres, puedes escribirle cosas. La información va a estar en la máquina. Más que el tema del show de la votación, lo que cuenta es tener un sistema eficiente, rápido y que dé una institucionalidad más seria a la, hoy día, tan cuestionada democracia.

—¿Se acaba la tortura (para algunos) de ser vocales de mesa?

—Esta mesa se podría abrir con una persona. Por sistema de seguridad, a lo mejor con dos El tipo que está en la mesa de votación que te pasa el voto mejor con dos. El tipo que está en la mesa de votación, que te pasa el voto, que te pasa la estampilla, no va existir.

Si fuera totalmente electrónico no habría ni que poner la firma, tu huella dactilar la reemplazaría.

—¿Los resultados serían inmediatos?

—Yo cierro la votación y ya me está entregando el acta. Inmediatamente la máquina se conecta a internet (y sólo se conecta para ese propósito) tras el cierre de las mesas y se mandan, vía datos encriptados, a la central de votación los resultados.

—Con este sistema, ¿en cuánto tiempo Chile podría definir el próximo Presidente?

—En una hora y media. Completo.

—¿No es una máquina más cara que el clásico papel?

—Nosotros decimos: lo que cueste el voto de papel, lo hacemos en voto electrónico. Igualamos el precio. Para las próximas elecciones se tienen que imprimir, sí o sí, 45 millones de votos. Ese total de votos hay que trasladarlos y, los que no se votan, hay que eliminarlos a través de un protocolo. Entonces los gastos operacionales también suben.